Querido lector:
Tengo el placer de presentaros la IV Memoria de Responsabilidad Social Corporativa de la Universidad Politécnica de Cartagena.
Esta memoria retoma una tradición que quedó interrumpida durante algunos años, y cuya recuperación refleja el compromiso renovado de nuestra institución con la rendición de cuentas y la transparencia ante la sociedad. Las memorias de RSC no son únicamente un ejercicio de comunicación.
Son, ante todo, una herramienta de gestión que nos permite reflexionar sobre el impacto de nuestra actividad en el entorno económico, social y ambiental en el que operamos, y orientar nuestras acciones de manera coherente con los valores que nos definen como institución. En un momento de aceleración tecnológica sin precedentes, con cambios profundos en nuestras formas de vivir, de trabajar y de relacionarnos, este ejercicio de reflexión resulta más necesario que nunca.
Y esto es especialmente cierto en el caso de una universidad politécnica, que por su propia naturaleza está en el centro de esas transformaciones y que, precisamente por ello, corre el riesgo de limitarse a ser arrastrada por ellas en lugar de contribuir a orientarlas. La UPCT lleva décadas formando profesionales en el ámbito de la ingeniería, la arquitectura y la empresa, generando conocimiento y transfiriéndolo a la sociedad.
Estas son nuestras misiones fundamentales, el encargo que la sociedad nos confía como universidad pública. Ese carácter público refuerza, si cabe, la necesidad de rendir cuentas y de actuar con transparencia ante la sociedad. En este camino, la responsabilidad social no es un añadido a nuestra misión, sino parte esencial de ella.
La calidad de nuestra docencia e investigación, la atención a nuestra comunidad universitaria, el cuidado del medio ambiente y las relaciones con nuestro entorno institucional y empresarial son dimensiones inseparables de lo que somos y de lo que aspiramos a ser. Esta memoria analiza el impacto de la actividad de la UPCT durante el periodo que en ella se informa, con el doble propósito de rendir cuentas ante la sociedad y de orientar la gestión de la institución hacia un modelo cada vez más responsable y sostenible.
A quienes dan vida a esta universidad cada día, y cuyo trabajo es el objeto de este análisis, va dirigido mi sincero reconocimiento. Espero que su lectura resulte de utilidad y contribuya al diálogo permanente que queremos mantener con la sociedad a la que nos debemos.
Mathieu Kessler Neyer